Lipofilling: relleno facial con grasa propia
Procedimiento del relleno facial con grasa propia: Lipofilling
La intervención de Lipofilling o relleno facial se lleva a cabo en quirófano en un proceso de aproximadamente una hora –dependiendo de cada caso- con anestesia local y sedación. La operación de Lipotransferencia se divide en 3 fases:
- Se obtiene grasa del paciente de una zona donde abunde (abdomen, cintura, muslos) mediante una fina cánula.
- Las células grasas obtenidas se preparan mediante un proceso de centrifugación, filtración y lavado para separar la parte más sana del tejido, listo para el relleno facial.
- La grasa obtenida tras el proceso anterior, se inyecta en las zonas del rostro donde sea necesario: surcos (surcos nasogenianos), pómulos, mandíbula, arrugas,…
El tejido graso tiene “instinto de supervivencia”: los adipocitos crecen y, cuando tienen una medida determinada, propician la creación de otras células que contienen exactamente las mismas características. Así se consigue un relleno facial con grasa propia duradero, sin riesgo de reacciones o de rechazo alérgico.
Además, tienen la capacidad de adaptarse a la nueva parte del organismo donde se implanten. Es decir, nuestro cuerpo “tiene memoria” y nuestras propias células grasas se regenerarán en cualquier zona donde se inyecten, independientemente de su origen.
A quién va dirigido el Lipofilling o Lipotransferencia
Resultados del Lipofilling
Cabe la posibilidad de que el paciente deba realizarse un retoque con la grasa sobrante de la primera intervención.
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